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Toda esta información tiene derechos de autor por parte de la Universidad donde se presentó el examen profesional, usarla puede acarrear actos de piratería y fraude académico.

CAPÍTULO 1. EL COEFICIENTE BETA Y LA CARTERA DE INVERSIÓN.

1.1. CONCEPTO DE COEFICIENTE BETA.

Entre las formas más comunes de invertir en el mercado de capitales, está la inversión a través de carteras de acciones de empresas. El mercado accionario es un mercado a largo plazo que ofrece un rendimiento variable. La ganancia o pérdida que un inversionista pueda obtener depende del momento individual en que compra y vende las acciones. No es necesario, ni garantía un mercado alcista para obtener utilidades, tampoco es verdad que en una economía a la baja no se pueda ganar. Por lo que independientemente de la situación un inversionista hábil y con algo de suerte puede obtener jugosas utilidades en la compra y venta de acciones.

La habilidad del inversionista consistirá en conformar una selección de acciones de empresas que a su juicio, representen buenas y seguras oportunidades de inversión.

La suerte... ¡ será que todo resulte como el inversor lo haya planeado !.

Sin embargo, para no dejar todo en manos del azar, los inversionistas pueden recurrir a ciertas técnicas y herramientas que desarrolladas durante muchos años, permiten reducir el margen de error en la selección de títulos.

Los inversionistas precavidos no se la juegan a una sola carta: reducen su riesgo por medio de la diversificación. (Brealey y Myers, 1993, p. 170)

Desde 1952, Harry Markowitz escribió un artículo denominado "Portafolio Selection", sonde centró su atención en la práctica habitual de la diversificación de carteras y mostró cómo un inversor puede reducir la desviación típica de las rentabilidades de una cartera eligiendo acciones cuyas oscilaciones no sean paralelas. Pero Markowitz no se detuvo aquí: continuó con el desarrollo de los principios básicos de formación de carteras. Estos principios son el fundamento de todo aquello que pueda decirse acerca de la relación entre riesgo y rentabilidad. (Brealey y Meyers, 1993, p.184)

Lo que hace que una inversión en el mercado de capitales sea arriesgada es que haya un abanico de resultados posibles. La medida usual de este abanico de posibilidades es la desviación típica o la varianza. El riesgo de una acción puede descomponerse en dos partes. Hay un riesgo único o no sistemático, que es específico para cada acción, y hay un riesgo de mercado o sistemático que procede de las variaciones del conjunto del mercado. Los inversionistas pueden eliminar el riesgo no sistemático manteniendo una cartera bien diversificada, pero no pueden eliminar el riesgo de mercado. Todo el riesgo de una cartera completamente diversificada es el riesgo de mercado. (Brealey y Myers, 1993, p. 170)

Entonces he aquí como dicen Brealey y Myers, (1993): "El riesgo de una cartera bien diversificada depende del riesgo de mercado de los títulos incluidos en la cartera". (p. 171)

Si se quiere conocer la contribución de un título individual al riesgo de una cartera bien diversificada, no sirve de nada saber cuál es el riesgo del título por separado, se necesita medir su riesgo de mercad, lo que equivale a medir su sensibilidad respecto a los movimientos del mercado. Esta sensibilidad se denomina Beta. (Brealey y Myers, 1993, p. 171). "El coeficiente beta, β, nos indica la respuesta del rendimiento de una acción ante el riesgo sistemático". (Westerfield y Ross, 1999, p. 322)

1.2. USO DEL COEFICIENTE BETA.

Muchos gerentes profesionales de portafolios utilizan una forma de análisis técnico para tratar de medir el riesgo de mercado de una acción o su sensibilidad calculando el "Coeficiente Beta".

"El coeficiente Beta es definido como una medida del cambio promedio en porcentaje del cambio en porcentaje del precio de una acción en relación con el cambio en porcentaje de un índice de mercado" (Little, 1992, p. 184)

Una acción con una beta de 1 tiene el riesgo medio del mercado. Una cartera bien diversificada sobre las bases de tales títulos tiene la misma desviación típica que el índice de mercado. Un título con una beta de 0.5 tiene un riesgo de mercado por debajo de la media y las acciones con beta mayores que 1 tienen a amplificar los movimientos conjuntos del mercado, tanto a la baja como al alza.

Una acción de riesgo promedio se define como aquella que tiende a desplazarse hacia arriba o hacia abajo en conjunto con el mercado en general y en concordancia con algún índice, tal como el Dow Jones Industrial, el S & P 500 o él índice de la Bolsa de Valores. (Weston y Brigham, 1994, p. 212)

El inversionista individual se sirve de la beta para evaluar el riesgo del mercado y su efecto sobre el retorno esperado de un título. Beta indica las reacciones de un valor a las fuerzas del mercado. Por ejemplo, si se prevé que el mercado habrá de experimentar un aumento del 10% en su tasa de retorno en determinado período a punto de iniciarse, es lógico pensar que un valor con beta de 1.50 ofrecerá en el mismo período un aumento en su retorno de alrededor del 15% (1.50 x 10%). Como el valor con beta de este título en particular es mayor que 1, su volatilidad es superior a la de mercado.

"Sí las acciones de una empresa estad positivamente relacionadas con el riesgo de la corrupción tendrán una beta inflacionaria positiva, sí están negativamente relacionadas con la inflación, su beta inflacionaria será negativa y sí no están correlacionadas con la inflación, su beta inflacionaria será igual a cero" ( Westerfield y Ross, 1999, p. 322)

De acuerdo con esta misma línea de razonamiento, resulta obvio que los valores con beta menores que 1 son menos sensibles a la modificación de los retornos del mercado, motivo por el cual se les considera como de menor riesgo. Por ejemplo un título con un valor de beta de 0.50 experimentará en su retorno un aumento o disminución de alrededor de la mitad de lo existentes en el mercado. Así pues, si el mercado desciende un 8%, lo más probable es que ese título disminuya sólo 4% (0.50 x 8%).

He aquí, resumidas, las consideraciones más importantes sobre beta:

Beta mide el riesgo no diversificable, o de mercado, de un valor.

El valor de beta del mercado es de 1.

El valor de beta de los títulos de inversión puede ser positivo o negativo; casi siempre positivo.

Los valores con betas mayores que 1 son más sensibles que el mercado a los cambios en retorno o rendimiento del mercado, y por lo tanto, también son más riesgosos. Los valores con betas inferiores a 1 son menos riesgosos que el mercado.

A mayor beta, mayor nivel de retorno esperado de un valor (debido a que también el riesgo es más alto) u viceversa.

 

1.3. BASES PARA DETERMINAR EL COEFICIENTE BETA.

 

En los últimos 30 años se ha avanzado mucho en los conocimientos teóricos de la medición del riesgo y en su utilización para la evaluación del retorno. Los dos componentes esenciales de las nuevas teorías son el concepto conocido como coeficiente beta, una novedosa medida del riesgo y el modelo de asignación de precio del activo de capital (CAPM), por medio del cual se establece una relación entre el riesgo medido por la beta y el nivel de rendimiento requerido o esperado.

La beta, es una cifra que sirve para calcular el riesgo no diversificable o de mercado, la cual indica el modo en que reacciona el precio de un valor ante las fuerzas del mercado. Cuánto más sensible sea el precio de un valor a los cambios en el mercado, mayor será la beta de ese valor. Para la deducción de esta cifra es necesario relacionar el rendimiento histórico de un valor con el rendimiento histórico del mercado (Gitman y Joehnk, 1997, p. 172)

El rendimiento del mercado se calcula mediante el rendimiento promedio de todas o la gran mayoría de las acciones. En Estados Unidos se puede tomar como base de cálculo el índice mixto de Standar & Poor’s 500 y en México el Índice de Precios y Cotizaciones de la Bolsa Mexicana de Valores.

Las medidas de beta tendientes a cuantificar la volatilidad de una acción respecto al comportamiento de una acción promedio, la cual tendría una beta igual a 1, se representaría como una línea recta. Las pendientes de las líneas de cada acción muestran la forma en que el precio de ellas se desplaza a un movimiento habido en el mercado general. "De hecho el coeficiente de la pendiente de dicha "recta de regresión" se define como el coeficiente beta". (Weston y Brigham, 1994, p. 214)

En los Estados Unidos, los valores beta para miles de compañías son periódicamente calculados y publicados por Merrill Lynch, Value Line y muchas otras organizaciones.

En México algunos bancos y casa de bolsa calculan mensualmente estos coeficientes los cuales son publicados en sus boletines informativos.

En el uso práctico del Modelo de Valuación de Activos de Capital (CAMP), se requiere que las estimaciones de beta para las acciones sean lo suficientemente buenas como para ser confiables. Si las estimaciones de beta basadas en datos históricos no se encuentran relacionadas con el riesgo real, ahora o en el futuro, este modelo de valuación no será una buena herramienta para la toma de decisiones.

El coeficiente beta "se encuentra en la parte central del modelo de valuación de los activos de capital, el CAMP. Es la mejor medida del riesgo que estamos buscando". ( Weston y Copeland, 1995, p. 447)

Como ya se mencionó existen docenas de compañías y universidades, en los Estados Unidos, que actualmente estiman, con diferentes niveles de complejidad estadística, las betas de mercado de casi todas las acciones comunes inscritas en la Bolsa de Nueva York. "Las compañías que utilizan complejas técnicas econométricas producen estimaciones confiables de beta. ¿Por que debería hacerlo Ud. si está tratando de realizar una estimación aproximada del riesgo en una división de su empresa o si quiere saber la forma en la que una maniobra financiera cambiará el beta del capital contable" (Weston y Copeland, 1995, p.477).

El factor fundamental que afecta a la determinación del coeficiente beta de una compañía es su línea de negocios, Su riesgo comercial incluye tanto a la naturaleza cíclica de los ingresos como al apalancamiento operativo de la empresa. Entre las compañías que tienen betas más bajos se encuentran las compañías de servicios públicos, cuyas tasas de rendimiento se encuentran reguladas, (gas, luz, combustibles, etc.). Por otra parte, el grupo que tiene el beta más alto es de las instituciones de ahorro y crédito y las compañías de construcción.

Otro factor importante en su determinación es el monto de apalancamiento financiero adoptado por cada empresa. El coeficiente beta de las acciones de una empresa aumenta linealmente a medida que aumenta el apalancamiento financiero de una empresa. Además de estos, existen muchos otros factores que pueden afectar al beta, como con: la razón de pago de dividendos, la liquidez, el tamaño de la empresa, la tasa de crecimiento, etc. (Weston y Copeland, 1995, p. 477)

La realidad nos indica que son varios los factores que influyen de manera directa al beta. La siguiente lista muestra los principales indicadores a considerar:

"1.- La tasa de inflación.

2.- El cambio en el nivel de desempleo.

3.- Incremento en la producción industrial.

4.- Cambio en el déficit comercial.

5.- Cambios en el presupuesto federal.

6.- Cambios en las tasas de interés.

7.- Cambio en la diferencia entre las tasas a largo plazo y las tasas a corto plazo.

8.- Cambios en la cotización del dólar." (Haugen, 1990, p. 177-178)

La relación entre el rendimiento de un valor y el rendimiento del mercado, así como su uso en la derivación de beta, puede ser mostrada gráficamente. En la figura 1 aparece la relación entre el rendimiento de dos valores C y D y el rendimiento del mercado IPC. En el eje horizontal ( x ) se mide el rendimiento del mercado, mientras que en el eje vertical ( y ) se mide el rendimiento de cada valor en lo particular. El primer paso de la derivación de la beta consiste en trazar las coordenadas del rendimiento del mercado y el rendimiento del valor en distintos momentos del tiempo. En la figura 1 se muestran las coordenadas del rendimiento del mercado y rendimiento de los valores C y D, para el período de tiempo comprendido entre los años de 1986 y 1993.

1.4. RELACIÓN QUE GUARDA EL COEFICIENTE BETA CON EL RIESGO DE UNA CARTERA DE INVERSIÓN.

Dado el hecho de que predecir los rendimientos futuros de las acciones con precisión es virtualmente imposible de hacer en forma sistemática, la teoría financiera se ha inclinado por aprovechar el principio de que la principal variable que incluye en el rendimiento de los valores es el riesgo. El concepto de Beta de una acción o de una cartera juega un papel importante en la determinación de su riesgo.

El riesgo es la probabilidad de sufrir una pérdida. Es decir es la probabilidad de que el rendimiento esperado de una inversión no se realice y en particular, de que el precio de los valores en que se invirtió disminuya por abajo del precio de compra. "La parte no anticipada del rendimiento, aquella porción que resulta de las sorpresas, es el riesgo verdadero de cualquier opción". (Westerfield y Ross, 1999, p. 320.)

El coeficiente beta es la descripción numérica del riesgo sistemático. El cálculo de las betas es esencialmente una comparación de los rendimientos de una acción con los índices del mercado. (Dobbins, 1994, p. 2)

Para especificar y mantener un nivel de riesgo determinado para el caso de una cartera de inversión se utiliza el coeficiente beta. Ya que la beta de una cartera se calcula a partir de un promedio ponderado de las betas de las acciones que conforman el portafolio. Una cartera diversificada de acciones de elevada beta es más riesgosa que una cartera diversificada de baja beta. (Banamex, 1991, p. 8).

1.5. TIPOS DE BETAS.

A. DE ACTIVOS.

Así como se determinan betas para las acciones de una empresa o de una cartera de acuerdo a su rendimiento. Existen otros factores que influyen en la beta de la empresa.

Los compromisos financieros de una empresa incrementan la beta de una cartera de inversión. El apalancamiento operativo, compromisos derivados de cargas fijas en la operación del negocio, incrementan el valor de la beta de la empresa.

Las empresas o activos cuyos costos son en su mayoría fijos se dice que tienen un alto apalancamiento operativo. La beta de las acciones aumenta en proporción con la razón del endeudamiento, y la beta del activo aumenta en proporción con la razón: valor de los costos fijos sobre valor del activo total. La experiencia señala que las empresas con alto apalancamiento tienen betas de activos altas. (Brealey y Myers, 1993, p. 239).

 

B. CONTABLE.

 

Otra forma de calcular el riesgo de una empresa es desarrollar el coeficiente beta con base en datos contables. Se relaciona una medida contable del rendimiento de una empresa o proyecto, como el rendimiento de activos con un índice de rendimiento económico como el rendimiento promedio de activos para empresas no financieras. El proceso para determinar y evaluar betas contables es parecido al usado previamente para betas del mercado. Lo interesante de este método es que no se requieren datos de los rendimientos de mercado para el proyecto. Estos datos es difícil, sino imposible obtenerlos. En contraste, se dispone fácilmente de los datos de rendimientos contables. Sin embargo, la capacidad de proyectar las betas de mercado con base en las betas contables es tan limitada que hace que este cálculo, sea sólo aproximado. (Van Horne, 1993, p. 221).

 

C. DE LA INDUSTRIA.

 

Cuanto mayor sea el tamaño del portafolio de inversión más grande será la estabilidad de beta para ese portafolio con el transcurso del tiempo. Además del tamaño del portafolio, las betas tienden a mostrar una mayor estabilidad cuando se estudian periodos de tiempo más largos.

Varias organizaciones calculan y publican con regularidad las betas de acciones de mucho movimiento. Por lo general se presentan tanto en forma individual como agrupados por industria y sector. El usuario puede utilizar la beta que corresponda a la industria respectiva de la empresa particular se esta no figura en los libros o listas de betas.

"En el método de juego limpio, la compañía trata de encontrar varias empresas que venden un solo producto dentro de la misma línea de negocios que la del proyecto que se esta evaluando y posteriormente aplica estas betas para determinar el costo de capital de su propio proyecto." (Weston y Brigham, 1994, p. 716)

D. DEL SECTOR.

Mediante el estudio del libro de las betas un inversionista puede estimar las diferencias que existen entre diferentes sectores de la economía. Pero no le permiten distinguir estas diferencias con precisión. La razón es que se corre potencialmente el riesgo de incurrir en errores de estimación cuando se estiman las betas de acciones individuales a partir de una muestra de datos limitada. Afortunadamente estos errores tienden a anularse cuando se estiman las betas de las carteras. Suponga que quiere calcular la media de las betas de 100 acciones ordinarias. El error típico de la media sería aproximadamente la décima parte del error típico medio de las 100 betas individuales. Esta es la razón por la que a menudo es más fácil estimar betas sectoriales que las betas de las empresas individuales. (Brealey y Myers, 1993, p. 225)

 

E. DEL PROYECTO.

 

Cuando se realiza un nuevo proyecto de inversión, con riesgo más alto que las actuales inversiones de la empresa, el costo de capital y la tasa de rendimiento se incrementan. Esto se explica por la beta del proyecto específico, que puede diferir de las betas actuales de las inversiones de la empresa. La beta del proyecto se encuentra de la siguiente manera:

Kp = Krf + (Km – Krf)bp

Donde:

Kp = Costo del proyecto

Kfr = Tasa libre de riesgo

KM = Tasa del mercado

bp = Beta del proyecto

(Weston y Brigham, 1994, p. 714).

La beta del proyecto es fundamental para su correcta realización, "aunque sería deseable reconciliar estos problemas y medir el riesgo de un proyecto sobre alguna escala absoluta, lo mejor que se puede hacer en la práctica es determinar el riesgo de un proyecto en algún sentido un tanto relativo y vago." (Weston y Brigham, 1994, p. 719)

 

2.6. USO DEL LIBRO DE LAS BETAS.

Debido al interés de la comunidad inversora por el riesgo de mercado, diferentes servicios de consultores y mediadores publican regularmente estimaciones de las betas de distinta calidad.

Si en el libro no figura la empresa especifica en la cual uno quiere invertir, entonces, siempre que sea posible, debe compararse con la beta de las acciones de otras empresas similares. En la práctica se ha demostrado que esto es posible en mercados muy desarrollados como el norteamericano.

"Sí los valores beta pasados son usados para realizar decisiones de inversión, ellos pueden proveer considerable información sobre los valores beta a futuro." (Dobbins, 1994, p. 144)

Toda esta información tiene derechos de autor por parte de la Universidad donde se presentó el examen profesional, usarla puede acarrear actos de piratería y fraude académico.

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